La llorona del 25 de agosto de 2021

“La importancia que tiene, ha tenido y debe tener una escuela es infinita. He aquí, Manuel María Tejada Roca ha sembrado sus semillas en toda la comarca de Azuero […]»

El 3 de septiembre de 1942, con un primer ciclo y bajo la dirección de Luis Pérez del Real, se inició lo que más tarde se llamaría el Bachillerato Las Tablas.

En 1962 ya era una escuela completa con licenciaturas en Ciencias y Letras. El 25 de junio de 1969, bajo la dirección del profesor Edwin R. Molina, se cambia el nombre de la Escuela Secundaria de Las Tablas a Escuela Manuel María Tejada Roca, en honor a este ilustre natural de Tabletown nacido en 1887. Manuel María Tejada Roca , en En 1914 obtuvo su diploma que lo acreditaba como Maestro de Primera Enseñanza en el Instituto Nacional de Panamá, siendo el primer maestro de Tableño en graduarse. Su labor educativa no solo se circunscribió al aula, sino que también promovió la cultura popular en las comunidades del interior donde se desempeñó como docente, luchó por el establecimiento de los mejores valores cívicos y fue pionero en la organización de cooperativas agrícolas. Fue considerado un educador integral. (Lumen, 1972).

Han pasado 79 años de los cuales, seis de ellos, fuimos parte integrante de la familia «Manuelista», junto a los que hoy nos llamamos «Amigos para siempre del G72», con quienes convivimos en múltiples actividades extraescolares, que permitimos tener una formación integral. El Colegio Manuel María Tejada Roca se distinguió por ser un ejemplo para los jóvenes que lo asisten. Un ejemplo de ello es lo que aún perdura en mi memoria, el trato que los directores del Colegio, los profesores Edwin Molina e Isidoro Vega dieron a los padres y madres que asistieron; mi memoria se basa en la forma respetuosa en la que se dirigieron a mis padres, así como al profesorado, que fueron ejemplo para el alumnado santeño.

Nuestra estancia en el Manuel María Tejada Roca fue rica en aspectos académicos y culturales. Hubo clubes de Ciencias Naturales, Matemáticas, Inglés y Español, los cuales se promovieron con el objetivo de promover el interés de los estudiantes en cada una de las materias que se impulsaban a través de los clubes. También estuvo el Teatro Estudiantil Tableño (TET), que brindó una preparación desde los orígenes del teatro hasta la importancia del teatro en nuestras comunidades. Allí teníamos al profesor Miguel Moreno, que iba todos los fines de semana a Las Tablas y Chitré para nuestra preparación. Allí se montó la obra La Molinera de Arcos de Alejandro Casona, Ay Cholita del profesor Diógenes Cedeño C. Se montó la participación en Poesía Coral, para lo cual fundamos el Círculo Cultural Tableño (CICUTA). A través del coro poético, presentamos Panamá Defendida por el poeta nacional José Franco, Canto a la Bandera de Gaspar Octavio Hernández, Paisano Mío Panameño de Demetrio Herrera Sevillano, y muchos otros que se presentaron en los centros educativos de las diferentes comunidades de los diferentes distritos de la provincia de Los Santos, como Macaracas, Pedasí y Las Tablas, entre otros, donde estábamos llevando mensajes patrióticos a través de la poesía.

Destacar también en mi memoria los círculos de lectura que, junto a alumnos de José Daniel Crespo, estudiamos, textos interesantes y trascendentes hasta el día de hoy; por ejemplo, Pedagogía del oprimido de Paulo Freire y otros libros.

Hubo profesores que marcaron un proceso educativo con mucho compromiso y responsabilidad, cualidades que hoy queremos que continúen en los docentes en beneficio de las nuevas generaciones.

Si bien se ha señalado que hay cambios importantes que parten de la lectura a nuevos avances tecnológicos, lo cual es cierto, compartimos con los lectores de La Estrella de Panamá el nombre de docentes que se han destacado y dejado huellas como: Doris de Rodríguez , Doris Moscoso de Solís, Nelva Peña, Carmencita Azcárraga, Simón Bolívar Pinto, Ana Matilde Conte, Laura de Casis, Ramiro Ochoa, Sergio Pérez y Vásquez, Blanca Barahona, Pedro y María Pinilla de Barrios, María Poder Cárdenas de Mora, Javier Solís y Frank y Dora de De León, entre muchos otros que contribuyeron a la formación de cada uno de los alumnos de Manuel María Tejada Roca y de cada uno de ellos y nos dejaron una huella que contribuyó a nuestra formación, la cual agradecemos desde siempre.

La importancia que tiene, ha tenido y debe tener una escuela es infinita. He aquí, Manuel María Tejada Roca ha sembrado sus semillas en toda la región de Azuero, no solo en Las Tablas, sino en las distintas provincias donde estuvo presente.

Nuestro agradecimiento y saludo en estos 79 años al Colegio Manuel María Tejada Roca de Las Tablas y nuestro deseo de que siga enviando a toda la comunidad santeña esa antorcha que ilumina el camino de la rectitud y honestidad, que permite la construcción de una sociedad más. humano y digno para todos.

Educador

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