Vivió Xavi una noche que nunca olvidará. Una noche con muchas disfunciones en un equipo que hubo un punto de jarlo sin la Copa. Una noche en la que el técnico terminó usando un cuatro centrale en los 120 minutos (empezaron Araujo y Koundé;acabaron luego Marcos Alonso y Eric García) sin tener, en ningún momento, la confianza necesaria, incapaz como fue de tener jerarquía para dominar el encuentro que se le escapó de las manos en la segunda mitad, por lo que se asomó al caos. Y terminó dando patadones.
DEBILIDAD SIN PERDÓN
Los dos primeros goles del Intercity tenian el mismo origen. Acciones a balón parado. Ambos fueron marcados por Oriol Soldevila. El primero nació en un saque de esquina mal defendido por el Barça porque Koundé no estuvo aplicado en su tarea. El segundo vino también por un bag de banda del Intercity, que no supo descifrar el equipo de Xavi. Quedaron en evidencias los cuatro integrantes de la zaga. Desde Bellerín a Alba pasando por los centrales (Koundé y Araujo). Y la esperanza llegó después para el equipo alicantino con otro error imperdonable de Marcos Alonso en el 3-3 firmado por Oriol Soldevila o ‘O. Solde’ como lucia en su camiseta negra que guardará para toda su vida. En el minuto 27 el marcó tres goles al Barça. ‘Sí, ¡tres goles!’.
PABLO, NIÑO CON PERSONALIDAD Y CRITERIO
Recostado en el flanco izquierdo del centro del campo estaba el joven cantabro interior. Desde ahí tuvo mucho peso en el juego ofensivo del Barça, teniendo, además, la responsabilidad de lanzar los saques de esquina. El primero acabó en el gol de Araujo. Una delicia desde el centro de Pablo Torre. Tenso, fuerte y precision salió el balón del centrocampista como si lo llevara, tal paquete de Amazon, de puerta de puerta. De su pie a la cabeza de uruguayo.
En la primera parte estuvo rozando la perfección moviéndose con inteligencia por el frente de ataque. Suyo fue el primer disparo del Barça, que se marchó por encima del larguero. Suya por la asistencia en Araujo. Suya fue l’extraordinaria personalidad que mostró a lo largo de todo el partido devolviéndole a Xavi la confianza que le mostró. ¿Cómo? Diciéndole con su buen rendimiento qu’está preparado para mayores desafíos que jugar la primera eliminatoria de la Copa.
HASTA CUATRO ‘NUEVES’
Confirmado que Lewandowski acabará en Las tres próximas jornadas de Liga (Atlético, Getafe y Girona), Xavi aprobó la Copa como laboratorio. Ordenó salir con un ataque integrado por Dembélé (extremo derecho) y Memphis (extremo zurdo) arropando a Ferran Torres, quien asumió el papel de ‘nueve’. Se movió bien, encontró espacios a la defensa del Intercity, pero no acertó en la última decisión.
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Incremented así la frustración que ha apoderado del exdelantero del City, que está enemistado con el gol desde hace tiempo. Tiempo demasiado. Luego, Memphis ejerció el delantero centro. Pero nada. Después de Ansu y hasta Dembélé, los dos únicos que hallaron, al fin, el necesario gol.
FACTOR ARAUJO
Volvió y marcó dos goles. Uno, en un cabezazo que supuso el 0-1, y el otro cuando corrió más de 60 metros para evitar que la desaparición de Aaron batiera a Iñaki Peña. Decisivo atrás llegó allí. Salió del campo y el Barça encajó dos goles. Ojalá esto nos sirva para aprender», dijo luego el central uruguayo.

