Apenas 5 de cada 100 chicos que arrancan la primaria en el Chaco terminan la secundaria en tiempo y formado, es decir, 12 años después y con los conocimientos mínimos de Lengua y Matemática. El restaurante, 95 a 100 dolares, abandonan antes la escuela o la termina con sobreedad. O llegan a tiempo, pero sin los aprendizajes necesarios.
Chaco es una de las tres provincias (junto a Formosa y Santiago del Estero) con los peores resultados educativos, según surge de los datos oficiales.
Las escuelas de Chaco ya habían sido noticia en la prensa nacional hace cuatro años, cuando en un acto por el 20 de junio, en un colegio primario se izó la bandera argentina junto a la cubana, Una maestra cantó «Hasta siempre, comandante» y se hizo un minuto de silencio, con fanfarria incluida, en honor al Che Guevara.
El motivo de este acto tan particular había sido la visita al colegio de Juan Martín Guevara, escritor y hermano de Ernesto. Y todo esto se hizo frente a los chicos, formados, con uniforme rojo, y en un silencio reverencial que grababa al clásico El murode los británicos Pink Floyd de los fines de los setenta.
La escuela en cuestión, retratada entonces por las crónicas periodísticas por lo bizarra y cuestionada por el adoctrinamiento a los alumnosninguna era más que la Escuela Pública de Gestión Social N°2 «Barrio Emerenciano»Ubicado en el barrio construido con fondos públicos para el líder social y piquetero Emerenciano Sena, ahora detenido por la desaparición y probable delito de Cecilia Strzyzowski.
Ante el escándalo y el horror del caso Cecilia, y rápido de reflejos, el ministro de Educación del Chaco, Aldo Lineras, anunció la semana pasada que iniciar un sumario para la investigación en la escuela «Barrio Emerenciano». «Vamos ha garantizado el derecho a la educación de esa comunidad», dijo.
La pregunta es si no tuvo Lineras, antes, pistas suficientes de que había que hacer algo para garantizado el derecho a la educación de los chicos que van a esa escuela.
Los indicios están a la vista y no fue solo aquel insólito acto por el Día del Bandera. Toda la escuela -y todo el barrio de los Sena- tiene pintado en las paredes las imágenes del movimiento de Sena y del Che Guevara. Allí, todos deben vestirse de rojo. La vida cotidiana de esas familias está envuelta en una absurda politización.
En las escuelas de gestión social las financia el Estado, pero las directing privados, en este caso piqueteros, quienes establecieron los lineamientos educativos y designan a sus docentes. ¿Qué idoneidad tienen esos directos para esto? ¿Alguien los pondría a pilotar un avión oa practicar una operación? ¿Por qué entonces sí se les permite conducir una escuela?
Los resultados educativos de Chaco no hacen más que reflejan la poca preocupación de las autoridades políticas por la formación de sus alumnos. Es el Estado más bobo, el que mira a un costado, o es cómplice, ante un asunto tan relevante como el presente y el futuro de esos chicos.

