La llorona del 25 de agosto de 2021

«Lo sucedido exige un debate dialogado, no para identificar culpables, sino causas y buscar, a través de acuerdos consensuados, propuestas de solución»

Se ha dado a conocer, para nuestra preocupación, el pronunciamiento de un grupo de educadores de no volver a las clases presenciales debido a la actual pandemia y en base al COVID-19; a pesar de que el Ministerio de Educación se ha propuesto brindar garantías, con adecuadas medidas de protección, a los asistentes.

Este hecho, por ser tan inaudito, debe suscitarnos una serie de interrogantes, con el fin de identificar las verdaderas causas que han provocado tal reacción de este núcleo de educadores a un llamado ministerial para incorporar el presencial en el virtual en el ejercicio de la docencia. -aprendiendo. Más preocupante es lo ocurrido, porque empaña la expresión de promesa de nuestro Presidente de la República, cuando dijo, al asumir su cargo: «anuncio que la educación será, en mi Gobierno, el proyecto estrella».

No considero beneficioso detenerme y señalar los entes culpables de estas manifestaciones, que se desvían de manera adecuada para superar brechas y errores; por lo tanto, es inteligente armonizar ofertas bien pensadas para acordar soluciones. Acepta lo que nos une y no lo que nos separa; Sentencia que se aplicó estratégicamente, con un liderazgo realista-visionario del general Omar Torrijos, para recuperar la plena soberanía en la zona del canal.

Por eso, observando lo positivo de lo sucedido, para enfatizar nuestros errores, en cuanto al ejercicio de nuestra educación, ofrece reconocer la demanda de cambios urgentes en nuestro sistema educativo; ejercitar eso, con reflexión crítica y concepción del ser para formar una visión de una nueva sociedad; acción que debe reconocer un proceso con etapas de realidades contextualizadas, incluida la presente, donde prima la tecnología ligada a lo virtual o la llamada inteligencia artificial.

Nuestro país ha tenido valiosos pensadores en educación, lo que hace que sea riesgoso, para la memoria, anotarlos en este artículo y los invito a su estudio personal; partiendo de Justo Arosemena hasta los pertenecientes a la época republicana. Ellos, como arquetipos, dieron forma a propuestas, en el proceso de etapas históricas; hasta la controvertida reforma educativa de la década de 1970; con abrumador rechazo en el año 1979. Hecho que no es el propósito de enfatizar en este escrito, sino de invitar a su estudio.

Lo sucedido exige un debate dialogado, no para identificar culpables, sino causas y buscar, a través de acuerdos consensuados, propuestas de solución.

La presencia de esta pandemia, con sus virus, nos ha sorprendido y contribuido a levantar debilidades para ponernos a prueba y desafiar nuestra capacidad de inteligencia en la aplicación de cambios estructurales que apuntan a la planificación, organización y ejecución; con la presencia de verdaderos líderes para la conducción exitosa de lo propuesto.

Lo que sucedió es un ejemplo más, en estos instantes de desequilibrio global con el poder de los nuevos medios que son menos funcionales en la educación formal para la creación de una nueva conciencia, lo que requiere reinventarnos para subirnos a este carro con una visión de una nueva era. que introduce nuevas relaciones de producción para enterrar lo que no se contextualiza con la demanda de cambios.

Para construir el presente es vital, mientras actuamos para recuperar nuestra soberanía en la zona del canal, tener un proyecto de una nueva nación que exhiba un nuevo ser: desalineado, fuera de lugar, que sienta el placer de servir y no de ser. servido, resolutivo e insertado en el lugar de trabajo, para marcar un camino que trascienda como originalidad y no como copia; que ama y persigue más lo inmaterial con capacidad de discernimiento.

En el ámbito del propósito anterior, el énfasis sistemático debe ser priorizar el presencial, como imprescindible para la formación, sobre lo virtual que solo sirve para alimentar la información. Justificación que, por la amplia demanda de reflexión crítica, merece la elaboración de un escrito especial que invita a otro artículo cercano al ensayo.

El Ministerio de Educación tiene la palabra como iniciativa para asumir el rol que el pueblo soberano, y verdadero dueño de la estructura creada, le ha conferido la función de administración.

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