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El año de la recuperación del albergue y la pérdida de profesionales calificados | Economía

Como se suele decir por estas fechas con el premio de la loteria de Navidad, la creación de empleo también estuvo muy repartida entre los distintos sectores de actividad en 2022. Pero, sin duda, fue el año en el que la hosteleria ahí vas servicios de hospedaje Terminaremos recuperando el nitrógeno bajo durante la pandemia global de Covid-19 en 2020 y 2021. Así lo muestran las de creación de empleo en las principales ramas de actividad –en su serie desestacionalizada– que situan a los servicios de alojamiento (hoteles en general). Si un sector suman los casi 55.500 nuevos cotizantes del sector de servicios de comidas y bebidas (bares y restaurantes), que creció un 4,24% se obtiene la recuperación definitiva de la hostelería. De hecho, incluso según las cifras sin depurar 2022 cerró con más cotizantes en la hostería (1.284.098) que en 2019 (1.259.483), antes de la pandemia.

Junto a esta recuperación están los fuertes avances registrados por otros sectores relacionados en mayor o menor medida con la hostería y el ocio. Así, las actividades recreativas y de mantenimiento mostraron un incremento incremental del 8% del número de ocupados, con 17.826 nuevos abonados. Y también avanzó el empleo en el sector del transporte aéreo, con un incremento del 11,5% de las plantillas y 4.073 nuevos abonados.

El sector de la educación, muy afectado por la altura de los contratos fijos discontinuos, está también entre los que más crear empleo en términos absolutos (casi 40.000 cotizantes más). Junto a esta actividad, el año pasado representó el despegue y la consolidación de los sectores más calificados como la programación y la consultoría informática, que experimentó un potente crecimiento de l’empleo del 11,5%, al contabilizar 45.000 nuevos afiliados. Entre este tipo de actividades más productivas que el restaurante se encuentran también los servicios técnicos de arquitectura e ingeniería (con 17.547 personas ocupadas más), que aumentaron un 6,5% en el año; y las actividades de investigación y desarrollo, con 8.016 afiliados más (un incremento del 8%).

También fue a buen año para la construcción – que estrenó su contrato indefinido exclusivo para el sector– con anticipos superiores al 4% y para algunas industrias, comme la de los productos farmacéuticos, qu’aumentó la ocupación a 5%.

La nota negativa reportó las actividades relacionadas con el empleo, que destruyeron un 12% de las plantillas anteriores. Y, hace un año, el sector financiero en reestructuración, que perdió otros 2.300 trabajadores (-1,1%).

Samuel Suarez

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