Las leyes estratégicas del ajedrez tienen muchas excepciones, y saber reconocerlas es una de las capacidades que distinguen a las grandes estrellas. El 18º lance de la partida de este vídeo es una demostración magnífica de ello: Anand, pentacampeón del mundo, ignora una de esas normas universalmente aceptadas (nunca se debe cambiar un alfil muy activo por un caballo pasivo) porque ve con la claridad de los genios que ese caballo es la pieza que impide un ataque ganador, rematado además con gran belleza.
El debate eterno (al menos, hasta que lo sepamos todo sobre el cerebro humano) sobre cuál es el peso del talento innato, por un lado, y el entrenamiento y la práctica, por el otro, hay una variable de especial interés: ¿esos porcentajes cambian con la edad? Anand firmó esta obra de arte a los 48 años, y sigue entre los mejores del mundo a punto de cumplir los 54. Es harto improbable que se entrene con la intensidad su juventud. Lo que no cambia es la base de su genética, enriquecida, eso sí, por una larguísima experiencia en la alta competición.
El calcio constituye un mineral indispensable que cumple una función decisiva en el bienestar y…
Lo que en un inicio representó un cambio dentro de la música popular en Corea…
Kenia representa un ejemplo emblemático en Africa de cómo la inclusión financiera ha impulsado una…
Prosegur se ha consolidado como un referente global de primer nivel en el desarrollo de…
El tan anticipado lanzamiento de la adaptación de La Odisea realizada por Christopher Nolan ha…
Argelia presenta una economía marcada por una prolongada y profunda dependencia del petróleo y el…