El Gobierno de España aprobó una subida del 8% del salario mínimo interprofesional (SMI) para el año 2023, este martes 14 de febrero, en Consejo de Ministros. Este aumento, negociado con los sindicatos, eleva el SMI de 1.000 euros a 1.080 euros pagados catorce meses (es decir, 1.260 euros en doce meses). Se aplicará retroactivamente al 1oh Enero. En cinco años, desde que los socialistas llegaron al poder en España en 2018, el salario mínimo ha subido un 47%.

Para el Gobierno de coalición de izquierdas, encabezado por Pedro Sánchez, este aumento no solo pretende compensar la inflación, que cerró 2022 en el 5,7% interanual (8,4% de media anual). Pero también permite respetar el objetivo marcado al inicio de la legislatura de revalorizar el SMI para que represente el 60% del salario medio español. “Hoy cumplimos una promesa y las recomendaciones de la Carta Social Europea, recibió este martes a la ministra de Trabajo, la excomunista Yolanda Díaz. El aumento del SMI es la mejor herramienta para luchar contra el empobrecimiento de los trabajadores pero también a favor de la igualdad entre sexos, porque las mujeres, al igual que los jóvenes, son las primeras afectadas por este aumento. »

La medida, en cambio, no convenció a la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), que había propuesto un aumento del contenido del SMI del 4% y advertía de los riesgos de un aumento demasiado brusco del SMI para las pequeñas empresas, agricultores y contratistas de la administración pública. En agricultura, el SMI ya representa el 90% del salario medio, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). Y casi el 80% en la industria hotelera. Además, en 24 provincias españolas, principalmente en Extremadura y Andalucía, representa más del 70% del salario medio, todas las actividades juntas.

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Insatisfacción de los empleadores

“El aumento del SMI en casi un 50% en los últimos años responde a una política intervencionista que perjudica principalmente a las empresas más pequeñas que son, lamentablemente, las que suelen ser las menos productivas” dijo Gerardo Cuerva, presidente de la Confederación Española de Pymes (Cepyme).

“Los líderes empresariales están siendo tratados injustamente”, resumía este martes el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, que hasta entonces se había destacado por su capacidad de diálogo. Una forma también de reaccionar a las declaraciones realizadas el domingo por Pedro Sánchez, que había preguntado a los jefes «coherencia y responsabilidad», cuando se trata de aumentar los salarios del sector privado. “Los patrones no pueden exigir sacrificios a los de abajo, mientras los de arriba están de fiesta”, declaró, antes de recordar que durante los últimos quince años, «la clase media y los trabajadores» sufrió de un «erosión» su poder adquisitivo, habiendo aumentado los precios entre un 16% y un 17% y los salarios un 10% en promedio.

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