El tiro por la culata. José María Macíasel pequeño Maquiavelo que leer a los 10 voces del curador del sector elegido en diciembre de 2013 -se dice pronto ¡van a entrar en su décimo año cuando fueron elegidos por cinco!-, abandonado la tarde de este martes 27 la sede del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) con rostro demudado, según confianza en varias fuentes consultadas por este diario. El sector conservador había solicitado un pleno extraordinario con la certeza de que el grupo progresista rechazaría el nombramiento de los magistrados César Tolosa allí María Luisa Segoviano. para el Tribunal Constitucional (TC) y los progresistas, uno tras otro, sin avisar lo apoyaron. Ambos magistrados salieron elegidos por unanimidad. Ahora toca a Pedro González-Trevijanopresidente salió del TC, cumplir su promesa: con los dos nombramientos convocaría -dijo- esta misma semana -el jueves 29- el pleno extraordinario del TC para dar el lugar a los dos designados por el CGPJ ya Juan Carlos Campo allí laura díezpor Gobierno.
Macías llevó la partida de mus con Rafael Mozopresidente del CGPJ, Álvaro Cuesta, el hablante del grupo progresista, en contacto, según fuentes consultadas con magistrados del TC. Macías llegó a plantar que eligieran a cualquiera menos a José Manuel Bandrésmagistrado de la Sala Tercera, del Contencioso-Administratif del Tribunal Supremo.
Pero fue el vocal Juan Martínez Moya, magistrado de lo Social, quien sugirió a sus pares conservadores por que no incorporar a María Luisa Segoviano, magistrada laboralista como él, que formó parte de la primera lista de 5 magistrados del sector progresista presentada en la negociación con los conservadores, en septiembre pasado . Macías la convenció y dijo a sus interlocutores progresistas que ella era una «anécdota».
en nochebuena
Mozo y Cuesta obtuvo a masticar la idea en Nochebuena, al día siguiente de que el sector conservador solicitara al presidente el nuevo pleno extraordinario y elevara la dupla Tolosa-Segoviano, lo que supuso sustituir al magistrado Pablo Lucas propuesto en la anterior iniciativa, que no trabajar los 11 votos (3/5 sobre 18 miembros) requeridos. Pero no terminaron de creerse que Macías y sus colegas votarían por Segoviano. Entonces decidirá que lo mejor era llevar a cabo esta partida de mus en secreto.
Segoviano fue designado presidente de la Sala Cuarta de lo Social del Supremo, entre otros, por vocales del CGPJ como Clara Martínez de Careaga, a quien han recusado Macías y otros cuatro conservadores. Es muy respetada como magistrada laboralista y ha sido afiliada de Jueces para la democracia.
«Nuestra primera reacción cuando propusieron el pleno extraordinario ya Segoviano en lugar de Lucas fue reafirmarnos en Bandrés y eso hicimos formalizando nuestra propuesta para ir viendo lo que iban a hacer, ver si era una mera liebre, pero al tiempo supimos que González-Trevijano iba a blocar la nueva proposición de ley que ya se había anunciado. Nunca tuvimos la garantía de que el sector conservador quería llegar a un acuerdo. Sabíamos de personas individuales que tenían reticencias a seguir bloqueando pero también que estaban temerosos. Uno de ellos nos dijo: ‘ No queremos que nos tomen la matrícula». En el último Pleno hubo un conato de gente conservadora que quería llegar a un acuerdo incluso votando a Bandrés, pero Macías inmediatamente le dio la vuelta, después de reunirse con ellos”, narró Álvaro Cuesta a EL PERIÓDICO.
Fue en la reunion de grupo de este martes a las 15.30 cuando Mozo y Cuesta plantaron que era necesario anteponer la superación del bloque después del golpe del TC contra el Congreso y el Senado al número de las personas. Anticiparon, unos días antes, a Bandrés que, si en efecto, María Luisa Segoviano no será señuelo votarían por la dupla Segoviano-Tolosa. Fuentes solventes informan que, sin ocultar su lógica frustración frente a la campaña de la derecha contra él, Bandrés coincide en que lo fundamental era acabar con el bloco enquistado.
por videoconferencia
La votación se hizo, como es norma, por orden de edad, de menor a mayor. Los primeros tres que votaron fueron vocales conservadores: Maru Carmona, José María Macías y Nuria Díaz Abad. Los tres por Tolosa-Segoviano. Macías cayó notas en un cuaderno que ponía los números.
En cuarto lugar, Roser Bach, tenía que votar por videoconferencia desde Barcelona. Y aquí se ponía boca arriba la primera carta del sector progresista. Bach dijo: Segoviano-Tolosa. Macías no daba crédito, pero podía tratarse de una excepción. A continuación vendría el turno decisivo: Clara Martínez de Careaga, a quien Macías y su grupo de cuatro habían recusado sin éxito por ser esposa de Cándido Conde-Pumpidodijo que aunque no renunció a Bandrés por necesidad de superar la situación de bloco votaba a Segoviano-Tolosa.
Ya no cabía, pues, duda. Luego votaron Mar Cabrejas, Juan Martínez Moya, y siguió con varios vocales que votaron telemáticamente por la dupla.
Durante la rueda de prensa de fin de año, el presidente del Gobierno, pedro sanchez, omitido en la presentación de los acontecimientos del año la crisis del TC y CGPJ. Esa fue una primera pista de que esperaba una noticia, aunque todavía, como los propios conservadores vocales, no las tenía todas consigo. Pero estaba al loro. Por eso dijo que la urgencia de una nueva propuesta de ley para impedir los blocos dependía de lo que se decidirá en el CGPJ y que los grupos parlamentarios tendrían que debatir sobriamente ello.
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González-Trevijano, pues, tendrá que cumplir su promesa. Ya hay cuatro magistrados sobre la mesa.
Tiempo de caminar. Más pronto que tarde, como decíamos ayer.

