“Ella sabía que esta quimioterapia salvaría la vida, quizás quizás la quitaría la fertilidad”, dijo la doctora Kara Goldman. La treintañera Shelly Battista, antes de tratarse contra el cáncer, congeló ocho embriones, lo que le permitió después de la quimioterapia, la extirpación de sus ovarios y la doble mastectomía, ser madre de gemelos. Conoce esta historia de superación del cáncer con un gran final.

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