La pandemia ha hundido a las ventas de coches en una depresión de la que, tres años después, todavía no ha sabido sucio. En 2022 las matriculaciones en España cerraron con una cifra de 813.396 unidades, la peor de los últimos nueve años, agravada por un diciembre negro que ni el propio sector se esperaba. Este volumen supone una reducción del 5,4% respecto al ejercicio anterior y de un 35,3% si se compara con 2019, es decir, antes de la pandemia. Sin haber recuperado todavía todavía de la crisis por la falta de semiconductores, que lastra la producción de las fábricas de toda Europa, la automoción ha asumido las consecuencias de la invasión rusa de Ucrania y ahora se enfrenta a otro reto interno, el de la falta de Trucks para trasladar sus vehículos a los concesionarios, nueva señal de una cadena de producción rota. La falta de existencias hace que los clientes que animan a tener que esperar entre cuatro y seis meses, cuando lo habitual antes del coronavirus era uno.
Los problemas que persisten con los portacoches son el último dolor de cabeza para los encargados de la logística interna de las fábricas españolas. Si no vendemos las 830.000 garrapatas que el sector del motor espera ser un año después, apenas venderá 79.927 unidades. Este guarismo representa una caída del 14% respecto al año pasado pero está muy lejos de los 150.000 que se acostumbraban a mover en años de crecimiento del PIB. El transporte de coches apunta a que será uno de los retos del próximo año, if es que se acaba de resolver el de la falta de los semiconductores y otros suministros, así como el encarecimiento que azota a las materias primas y la energía. «El problema logístico de los dos últimos años se va a mainner, porque hay cosas que han sucedido este año que van a provocar que vayan a más: en la carretera, por ejemplo, la falta de conductas es más grave: muchos han desaparecido y no se han repuesto”, señala el director comercial de Grupo Sesé, Álvaro Sarrías.
Y como consecuencia, «millas de automóviles permanecerán parados en puertos y campas retrasando su entrega a los compradores», según señala un comunicado conjunto de las patronales de fabricantes, Anfac, de concesionarios, Faconauto, y de talleres y vendedores, Ganvam. Los productores viven con incertidumbre el futuro, aunque espera retomar este ejercicio cifras de ventas superiores a las 900.000 unidades. Los concesionarios sitúan sus previsiones entre el pesimismo contenido de las 870.000 unidades y el optimismo de las 960.000. “Ninguna de las dos previsiones es una buena noticia, estamos muy lejos de las cifras que veíamos antes de la pandemia”, continúa Raúl Morales, director de Comunicación de Faconauto. Entre los actores del sector, ya está cubierta por la cifra psicológica de un millón de vehículos, ni de otras superiores que se planifiquen como base para dar sentido a las 16 fábricas de producción (si esto incluye las espaldas de los fabricantes de camiones y Iveco furgonetas) existen en España, bajo el argumento de que un mercado interior potente era buena parte de su sustento. Con las cifras provisionales de noviembre, el país ofrece una situación mejor que Francia e Italia, pero peor que Alemania y Reino Unido. El repunte del covid en China y su afectación sobre la cadena de suministro global amenaza con empeorar todavía más el escenario actual.
Félix García, director de Comunicación de Anfac, grita que la mejora de la situación “depende de que termine el conflicto en Ucrania y se normalice la cadena logística para que se puedan entregar más vehículos nuevos”. Lejos de lo que pasaba hace un par de años, cuando toda la presión situaba en el lado de la demanda y de las medidas que pudiera poner en marcha el Gobierno para impulsar la venta de coches, ahora la mayor parte de la responsabilidad está en El lado de la oferta, la capacidad que tendrán marcas y vendedores para tener coches a su disposición. Esa falta de vehículos ha hecho que los próximos fabricantes hayan sacado tajada incrementando los costos. Hoy, de media, un autocar se vende a 32.740 euros, según los datos de Faconauto. Es un 19% más que en tiempos pre-covid. En 2022, con una inflación desenfrenada, los precios de los automóviles están por debajo del 5,6%.
En esta situación global, apenas las empresas han podido adquirir este año más vehículos que en 2021, un 4,1% más (348.144). El mercado de los particulares está parado, cae un 1,7% (366.364), mientras que los alquiladores siguen sin tener producto que comprar, básicamente porque los fabricantes quieren sacar el máximo margen de beneficio por vehículos y los alquilar un coche justamente son los que adquirieron los vehículos con menos características y más baratos. Aquirieron 98.888 ticks, un 35% menos.
Los coches de gasolina fueron los más vendidos, copando un 41,9% de cuota. Mentras que los diesel han perdido protagonismo y solo representan el 17% del total, los coches de otras tecnologías (básicamente para reducir las emisiones representan) el 40,9% del mercado español. A los coches eléctricos puros (impulsados solo por batería) les está costando entrar en el mercado y cerraron el ejercicio con apenas 31.388 unidades matriculadas, una cifra discreta, aunque suponga crecer un 31%. El resultado es que las emisiones emitidas por el vehículo se han reducido un 3,1% durante el año, con una media de 120,4 gramos de CO₂ por kilómetro. “En un contexto en el que el ritmo de electrificación todavía no ha alcanzado la velocidad de crucero”, informó la directora de comunicación de Ganvam, Tania Puche, “reinfocar las estrategias de carbonización para conseguir parar en seco el envejecimiento del parque se convierte en objetivo prioritario para este curso que acabamos de estrenar.” Es decir, el sector pide una transición más lenta que dé más aire al motor de combustión.
En la clasificación de marcas, Toyota, Kia y Hyundai, todas marcas asiáticas, que son las que jor han sabido surfear la ola de la falta de semiconductores, fueron las más vendidas. Seat pierde así el liderato que tendrá el pasado año y se desploma hasta la sexta plaza. Los modelos de mayor éxito fueron el Hyundai Tucson, el Dacia Sandero y el Seat Arona.
Las matriculaciones de motocicletas y vehículos ligeros aumentarán un 4,6% respecto a 2021, hasta alcanzar las 202.293 unidades, y recuperarán el volumen de 2019, mientras que siguen aumentando su cuota en la automoción y suponen ya el 17,3% del total de matriculaciones en España , según datos de la Asociación Nacional de Empresas del Sector de las Dos Ruedas (Anesdor).
La asociación ha atribuido la subida, que ha pesado producto de las dificultades del suministro de componentes y de la logística, junto a los problemas derivados de la guerra de Ucrania, al incremento de uso de motocicletas en la nueva movilidad. Según sus datos, las matriculaciones de motocicletas, que son el principal mercado de vehículos de dos ruedas o ligeros, registraron en 2022 un crecimiento del 6,3%. También aumentó el desgaste de triciclos, microcoches y cuatriciclos/cuatriciclos, con incrementos de 9,1%, 5,5% y 2,4%, respectivamente.
Sin embargo, sufrieron una fuerte caída de los ciclomotores, cuyas matriculaciones cayeron un 11,5% en 2022. En cuanto al mercado eléctrico de vehículos ligeros, las matriculaciones aumentaron un 32,2% en 2022, hata las 17.096 unidades. Las de motocicletas eléctricas aumentaron un 53% respecto a 2021 y ascendieron a 10.181 unidades. Esto multiplicó por cinco (381,4%) el número de triciclos eléctricos, solo se registraron 207 matriculaciones, y un 42,8% el número de microcoches eléctricos, que fue de 1.351.
Despiertate con el análisis del día por Berna González Harbour
RECIBELO
La escasez hídrica, el crecimiento urbano, la contaminación industrial y el cambio climático han acelerado…
La adopción acelerada de sistemas de inteligencia artificial en sectores como finanzas, salud, educación y…
La moda regenerativa es un concepto emergente que busca transformar la industria textil y de…
El estudio que realizan los inversores sobre el marco regulatorio y las posibilidades de acceso…
El crecimiento de las herramientas de reproducibilidad y de las plataformas de ciencia abierta responde…
La demanda sostenida de centros de datos se ha visto impulsada por la convergencia de…